Reseña: Dos chicos besándose - David Levithan
Por:
Alex Mendoza
El:
6/04/2016 03:51:00 a.m.
En:
Reseñas
*Gracias a la editorial por el ejemplar.
"Harry y Craig tienen 17 años y están a punto de embarcarse en el beso más largo de la historia. No solo quieren romper el récord mundial, sino que también buscan generar conciencia en la sociedad, mostrarle que no hay nada de malo en que dos chicos se besen. Mientras los rodean las cámaras y una multitud, que los apoya tanto como los repudia, Harry y Craig logran llegar a las vidas de otros jóvenes que se encuentran lidiando con su sexualidad. Cada uno de ellos la transita de una manera distinta; algunos con aceptación y otros con tanto dolor que están al borde del abismo". [...]
Peter y Neil son dos chicos que han mantenido una relación durante un año. Los padres de Peter ven a Neil como un segundo hijo y les han apoyado desde el principio. Ryan acaba de conocer a Avery en un baile y desde el primer momento se despierta una atracción mutua. Cooper siente que está solo en su mundo y pasa horas en salas de chat por internet, conversando con personas que suelen ser mayores que él. Harry y Craig fueron pareja, por desgracia la relación acabó. Sin embargo y a pesar de lo duro que puede ser, ambos han mantenido una amistad y han planeado romper el récord mundial del beso continuo más largo. Para conseguirlo necesitan de la ayuda de Tariq, un chico que ha vivido en carne propia la intolerancia de la sociedad, y de Smita, la mejor amiga de Craig.
Poco a poco la transmisión del beso entre Harry y Craig se vuelve un acontecimiento de grandes proporciones, despertando toda clase de reacciones y repercutiendo de manera directa o indirecta en el futuro de aquellos que buscan vivir su relación amorosa como cualquier otra persona.
El libro cuenta con un narrador coral para la descripción de los hechos, que en éste caso son las voces de una generación de chicos que perdieron la lucha contra el SIDA. Nos cuentan lo que ven y al mismo tiempo comparan sus vivencias con las de los personajes involucrados en la historia.
La historia es narrada de una manera muy cercana al lector, de modo que entiendes los sentimientos de los personajes en todo momento, aún cuando estos no tienen una participación directa, ya que incluso los diálogos son citados por los narradores. Lo que más quiero destacar en éste aspecto es el hecho de que hay situaciones con las que te puedes sentir identificado independientemente de tus preferencias sexuales. Eso demuestra que todos somos iguales, que todos sentimos de la misma forma. El autor ha hecho un estupendo trabajo retratando los pormenores de una relación, desde el primer momento en que conoces a la otra persona, las ideas que pasan por tu cabeza, el primer beso, el instante en que la relación se torna más seria o incluso el desagradable momento de un rompimiento.
Por supuesto también se narran de una forma muy dura las dificultades por las que atraviesan las personas homosexuales en busca de aceptación y de sus constantes conflictos internos y con la sociedad. Se nos describen escenarios en los que los padres aceptan y respetan las preferencias de su hijo, el extremo opuesto en el que el disgusto y la intolerancia es inmensa y otros que parecen aceptarlo de manera superficial. Hay fragmentos que realmente han tocado mi fibra más sensible y me han erizado la piel. La reflexión es inevitable y a menos que tengas un corazón de piedra, seguro te vas a conmover en más de una ocasión.
Es importante mencionar que el libro carece de capítulos y que constantemente se va saltando de un punto de vista a otro. En un párrafo podemos estar leyendo sobre Harry y Craig, y al siguiente leer sobre Cooper. Ésto puede confundir un poco al principio, pero una vez que te acostumbras no representa mayor problema.
El ritmo es muy pausado pero constante, no hay giros argumentales impactantes pero no le hacen falta, las historias de los personajes son lo suficientemente atrayentes por si solas como para mantener tu interés.
A propósito de los personajes, no puedo decir que haya un desarrollo muy profundo en ellos, pero sí se les han concedido personalidades muy distintas que permiten conocer cada punto de vista posible.
Por desgracia he echado de menos un poco más de trama, hubo momentos en los que sentía la historia más como un cúmulo de reflexiones que una novela como tal, aunque no voy a negar que cada página está repleta de frases memorables y con muchísimo significado.
El final me ha parecido un poco abrupto para algunos de los personajes. Si bien es la historia de Harry y Craig la que da el nombre al libro, en lo personal me había interesado más por la de Ryan y Avery, y aunque de algún modo se le da un cierre a la historia de cada uno, hubiera preferido conocer un poco más, sobretodo por aquellos para quienes el aspecto central del libro no les repercute de manera directa o inmediata. De hecho, los únicos verdaderos testigos han sido Peter y Neil.
En conclusión, Dos chicos besándose es una lectura que recomiendo para todos aquellos que busquen una historia sincera, sobre el cariño incondicional, sobre la aceptación y la valentía de vivir tu vida como tu lo decidas, a pesar de las condiciones que retrógradas e intolerantes te quieran imponer. Es una historia que puede contribuir a cambiar tu visión de las cosas o a reafirmar tu postura. Sin duda vale mucho la pena darle una oportunidad.
Por último me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre la literatura de éste tipo. Considero que si se busca crear consciencia y fomentar la igualdad, lo primero que deberíamos hacer es dejar de etiquetarla como LGBT. El amor se puede experimentar de la misma forma independientemente del género de cada persona.
¿Ya lo leíste? ¿Te gustaría hacerlo? Cuéntamelo en los comentarios.
Hasta la próxima reseña.
Muy bueno







